El crecimiento de la cirugía reconstructiva

La cirugía estética no es sólo superficialidad, concepto bastante extendido en nuestra sociedad, si no, también, parte muy importante en el tratamiento de todo tipo de dolencias. La cirugía estética trata el cuerpo, pero cura la mente.

Nuestra sociedad es constantemente bombardeada por el culto a la belleza en las películas, los anuncios televisivos, las campañas publicitarias, las tiendas de ropa, etc., generando en muchos la necesidad de convertir sus cuerpos en objeto de ese culto. La cirugía plástica trata a estas personas, ofreciéndoles la oportunidad de ajustar sus cuerpos a su ideal de belleza y tristemente está muy mal valorada por ello, pero la cirugía estética no es sólo culto a la imagen.

Este tipo de cirugía no es la única rama practicada por los cirujanos plásticos ya que, además, comprende la cirugía estética o cosmética y la cirugía reconstructiva o reparadora, a través de la cual cubre importantes necesidades en el sistema de salud, dando solución a un sinnúmero de problemas de la población a través de las técnicas de cirugía maxilofacial, la cirugía plástica infantil, la cirugía plástica oncológica y la cirugía del quemado.

La cirugía reconstructiva es la más requerida, tanto a nivel de los centros de salud privados como en los hospitales públicos, donde está al alcance de todo aquel que la necesite, porque es la única que fielmente soluciona muchísimos casos de pacientes con quemaduras graves y permite restablecer la función y la forma de los tejidos tras accidentes o enfermedades graves. Su relevancia en la salud pública crece siguiendo una tendencia mundial. En apenas dos décadas se ha duplicado la cantidad de profesionales que se dedican a ella.

Una adecuada y oportuna atención de un paciente quemado, de un niño con una malformación congénita, de un paciente accidentado con un traumatismo facial, de una mujer operada por un cáncer de mama y que debe reconstruir sus senos, son algunos de los problemas más comunes en los que la cirugía reconstructiva se vuelve útil e indispensable, y permite solucionarlos parcial o totalmente.

En estos casos, si bien el resultado estético es muy importante, el especialista debe actuar con un criterio que priorice en primer lugar la vida del paciente, en segundo lugar, la función de los tejidos y en tercer lugar, la estética.

La reparación después de una enfermedad oncológica es, por lejos, el tipo de intervención más requerida dentro de la cirugía plástica y, dentro de ella, adquiere especial importancia la cirugía reconstructiva de mamas en las mujeres que por un cáncer u otra afección han debido sufrir una mastectomía; este tipo de cirugía es, a su vez, la que permanece en constante desarrollo para lograr cada vez mejores resultados.

“En general, la mujer que ha atravesado esa circunstancia no acepta tener que quedar así para el resto de su vida. Hoy tiene la posibilidad de acceder a la reconstrucción, siempre a partir del momento en que la autorice su oncólogo”, señala la cirujana consultada para este artículo.

El impacto psicológico de la reconstrucción para la paciente que, de pronto, deja de verse mutilada, relata la doctora, “es altísimo”.

Con esta conclusión queda evidente que el impacto de sufrir un cáncer mamario no es sólo físico, pues las secuelas que puede dejar deben tratarse con el mismo rigor que la propia enfermedad.

Queremos recordaros que la mejor manera de evitar este tipo de cáncer, es la prevención con una revisión periódica mamaria.

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