Impacto del IVA en peluquería y estética

En el sector de la peluquería y la estética se dispararon las alarmas a finales de Julio, cuando el gobierno anunció una subida de los tipos del IVA que, en el caso de este sector, cambiaba del tipo reducido al normal, suponiendo un incremento de 13%, del 8% al 21%. Incremento, en palabras de Joan Balaguer -Presidente de APE BCN- del que “no existen precedentes en nuestro país”.

Dadas las características de sus servicios, este sector es uno de los colectivos especialmente dañados por la crisis económica, y muchos clientes han prescindido ya de acudir a centros de estética o de peluquería.

La medida no hará más que acentuar un ya retraído consumo, resultará económicamente contra productivo, pues forzará el cierre de muchos centros -que dejarán de tributar-; y fomentará prácticas cada vez más establecidas en el sector, como la facturación en negro y los trabajadores a domicilio no registrados debidamente en la seguridad social.

La movilización y protesta contra la medida por parte de los representantes de los salones ha sido rápida, pero ineficaz por el momento. El cambio de IVA se ejecutó, según lo previsto, el día 1 de septiembre y los centros de estética y peluquería deben estar, hoy, ajustados al nuevo tipo.

Los representantes de los salones han defendido sin éxito el anterior tipo reducido del 8%, acordado con el gobierno en el pasado con motivo de las características específicas del sector, que emplea mano de obra de forma intensiva.

Ahora bien, llegados al extremo de tener que ajustarse a la nueva normativa, las asociaciones y federaciones de peluquerías y centros de estética han intentado convencer al Ejecutivo que sería prudente permitir una adecuación paulatina a la nueva regulación tributaria. Solicitaban, también sin éxito, que los centros se ajustaran a los nuevos tipos de forma gradual y a lo largo de varios años; generando así el margen suficiente para evitar la pérdida de clientes y/o el descenso del consumo.

Los actores más importantes del sector, estiman que este cambio de IVA conllevará el cierre de aproximadamente 3.000 centros y el despido de unos 10.000 trabajadores.

Los salones de peluquería y estética españoles contratan alrededor de 200.000 personas, de las cuales un 85% son mujeres. Un futurible efecto secundario del cambio impositivo al sector es, sin duda alguna, el despido de muchas de estas mujeres. Una triste pérdida para las mismas políticas de igualdad en el trabajo que persigue y fomenta el ejecutivo que ahora las pone en jaque con su política tributaria.

El efecto sobre el consumo de productos de estética y peluquería aun se desconoce, pero de bien seguro los proveedores de centros de estética y peluquería van a notar un fuerte descenso del consumo, tanto por parte de los salones como del cliente final. Sin duda otro dato para el desánimo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Déjanos tu número de teléfono y nosotros te llamaremos

Un miembro de nuestro equipo se pondrá en contacto contigo.

X
Contact Us