5 síntomas de que tu peluquería camina hacia el fracaso y cómo resolverlos

Es muy sorprendente como dos negocios aparentemente similares, en una ubicación parecida y de tamaño idéntico presentan balances totalmente opuestos. Es en los pequeños detalles, en sus procesos, en su organización, donde una peluquería o centro de estética puede estar ganando dinero mientras que la otra está abocada al fracaso. En este artículo vamos a intentar detectar los síntomas más habituales de las peluquerías que no levantan cabeza y propondremos ideas para cortar la fuga de los beneficios. Afortunadamente, a veces es sencillo advertir dónde está el error y corregirlo pero la primera norma es estar atentos.

1. No llegas a final de mes

Los síntomas son que no cumples los plazos con los proveedores y esto empieza a ser una constante que te preocupa cada vez más. El dinero que genera el negocio rápidamente se evapora con otros gastos de la propia peluquería e incluso te ves obligado a pagar facturas con tu propio dinero. La causa principal se debe en la mayoría de casos a una falta de planificación financiera y a un exceso de gasto.

El remedio es mantener tu dinero en efectivo muy controlado para asegurarte de que siempre tengas suficiente para cubrir los gastos. La forma más fácil de hacerlo es con plan de pagos. Todo lo que necesitas es una hoja de cálculo simple que haga un seguimiento de tus gastos actuales y pendientes en los próximos meses, en comparación con los ingresos esperados y reales.

Esto no es siempre sencillo y quizá tendrás que recurrir a un asesor financiero o a tu banco para que te ayude a organizar mejor tus cuentas y planificar tu balance. Lo mismo ocurre con los proveedores: si tienes dificultades con las facturas, quizá sea el momento de reunirte con ello para establecer un plan de pago realista en el que te sientas cómodo. Es una negociación en la que tendrás que convencerles de que tu plan de negocio es viable y que no se van a producir retrasos en esta nueva etapa. Compra lo esencial para seguir adelante y considera también como una opción subir también tus precios en los servicios a tus clientes.

2. Tu liderazgo se tambalea

Los síntomas son que empiezas a mirar a tu alrededor y ves más empleados en tu peluquería que clientes y, aún así, sientes que vas estresado y que el trabajo te come todo el tiempo. Es una situación caótica en la que nadie sabe si estás teniendo un buen o mal día mientras acabas de anotar las citas de tus clientes en la agenda y cerrar la caja a última hora de la tarde. Las causas son la falta de control y liderazgo. Debes recuperar el control de la situación y la confianza en ti mismo. Como regla general, un buen punto de referencia es que el valor de los servicios prestados por un estilista debe ser equivalente a tres o cuatro veces el bruto de su salario semanal. Con ese punto de referencia y, teniendo en cuenta un 85% de la ocupación de media en tu negocio, los empleados se convierten en un activo para tu peluquería o centro de estética en lugar de un gasto.

Es muy importante que tu equipo comparta contigo tus objetivos y estrategias. Haz reuniones con todos tus empleados de vez en cuando y no dudes también en tener algunas otras individuales si lo consideras necesario. Debes asegurarte que están con una actitud positiva, comprometida y alineada contigo.

3. Te faltan clientes

El síntoma es claro: tu libro de citas está vacío. Ves pasar clientes y sabes que muchos de ellos no volverán a tu peluquería. Las causas son que no tienes ningún plan para retener o fidelizar a tus clientes, de darles motivos para que vuelvan una y otra vez. El remedio es complejo. En primer lugar, debes conocer por qué estos clientes no vuelven, cuales son las causas, puedes preguntar directamente qué opinan sobre tu peluquería o centro de estética o investigar a dónde se marchan cuando dejan de visitarte. Las causas pueden ser muy diversas pero lo que es seguro es que para atacarlas, debes saber primero el origen de esta fuga de clientes.

Quizá te parezca una pérdida de tiempo pero pararte a pensar en maneras de fidelizar a tus clientes, comunicarte con ellos, a través del marketing es una opción muy inteligente. Tanto tú como tus clientes tenéis una vida muy agitada, con muchas distracciones, no es fácil mantener en la mente de una persona tu marca y tu negocio. Hay que ser muy creativo y trazar una estrategia para atraer su atención. De lo contrario, se irán a otro salón y te olvidarán. Puedes probar acciones como invitarles a eventos que organices, premios o descuentos por traer a un amigo, test de tratamientos adicionales, asociaciones con otros negocios del barrio. Planifica a corto y largo plazo para que tu libro de citas tenga los menos huecos posibles.

4. Tu peluquería está repleta de trastos

Si te sientes identificado con esta afirmación significa que tiene estantes y cajas apiladas llenas de productos sin vender y acumulando polvo. Algunas de las marcas están obsoletas. También es posible que haya productos e instrumental que sólo has utilizado un par de veces y que te costaron muy caros. El remedio es intentar vender esos productos en una feria comercial o hacer algún tipo de promoción para intentar colocarlos lo antes posible antes de que sea totalmente imposible.

Es habitual comprar cosas que no necesitabas realmente o equivocarte en la demanda que tendría un determinado producto. Es normal y pasa en cualquier negocio, sobre todo si estás ocupado constantemente y no tienes tiempo de pensar con claridad. El problema de esta toma apresurada de decisiones es que impacta de forma directa con tu situación financiera. Nuestro consejo es que no actúes de forma precipitada especialmente cuando se trata de importes muy elevados. Si tienes productos que todavía tienen mercado y que no utilizas, puedes intentar devolverlos a tu proveedor para que se haga cargo de ellos. Quizá no puedas recuperar el 100% de su valor, pero seguro que reducirá el impacto sobre tus beneficios.

5. No duermes

Apagas la luz, cierras los ojos y no puedes dejar de pensar en tu peluquería y los problemas que te rodean. Pasas la noche dándole vueltas a ese pago que no podrás afrontar y justo después de conciliar el sueño, suena el despertador para volverte a recordar aquellos problemas que no te dejaban relajarte. Es un círculo vicioso porque el hecho de no poder descansar hace que seas menos productivo y ello conlleva más riesgo a generar más problemas. En vez de preocuparte por el día a día de tu negocio, intenta esforzarte y concentrar tus energías a resolver de raíz lo que está provocando esos desequilibrios en tu peluquería o centro de estética. Diseña un plan de acción que te permita llegar al final del día con la sensación de que todo está encarrilado y que la solución está más cerca.

Estos síntomas pueden estar advirtiendo de un peligro mayor que es el cierre de tu negocio. Sin embargo, los centros de estética y los salones profesionales que salen adelante tienen claro que una pieza clave en su negocio es su programa para el control y gestión de la peluquería o centro estético como New Style Élite. Un software pensado para este sector y para que lleves una organización completa de tu agenda online, control de empleados, envío de SMS & emails a tus clientes, control de stocks, gestión de bonos, entre otras muchas funciones.

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